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Bienestar

Walter Riso, psicólogo: «El aplauso interno debe ser más fuerte que el externo, pero el autoelogio molesta»

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Cuando Walter Riso ( @walter_riso ) comenzó a escribir lo que finalmente sería su libro ‘Los 7 pilares del amor propio’ (Zenith/Planeta) en realidad estaba investigando sobre la depresión . Pero tras repasar su experiencia clínica y leer estudios en torno a esta temática se dio cuenta de que gran parte de los problemas de salud mental tenían como trasfondo este concepto y que la transformación de la vida a través del amor propio no solo había guiado sus pasos como psicólogo durante 30 años, sino que había marcado su evolución personal. Con más de 30 libros a sus espaldas, la mayoría con el amor como protagonista, Walter Riso parece haber escudriñado cada matiz de esta palabra pero ahora en esta nueva obra propone una vuelta de tuerca más en una guía que va desde el autoconocimiento hasta la necesidad de marcar límites , pasando por el cambio en la narrativa de las historias personales basadas en las percepciones ajenas. — ¿Por qué defiende el amor propio y no la autoestima?—La autoestima es la valoración que uno hace de uno mismo de acuerdo a su rendimiento y resultados. Si nos guiamos por eso, meteremos la pata. El amor propio es la aceptación incondicional de uno, independientemente de sus logros. Implica aceptar la dignidad propia y tomar conciencia de la necesidad de cuidarse y quererse. Es la aceptación incondicional de la valía intrínseca como ser humano. Cuando se fortalece el amor propio, se multiplica la resistencia al fracaso. Tal vez no alcance una meta, pero no cuestionará su valía. Enamorarse de uno es un placer.— ¿Eso no es ser egoísta o narcisista?—No, el egoísta no se ama a sí mismo. Busca su bienestar sin importar el de los otros. Pero no lo consigue porque nadie quiere al codicioso y el egoísta termina siempre solo. Si se amara a sí mismo, no sería egoísta. Y tampoco se ama a sí mismo el narcisista. Solo es ególatra y egocéntrico. — ¿Qué papel juega en esto el individualismo?—Voy a plantear una ecuación: «te amo y me amo». Eso indica que el otro no es más importante que yo, es tan importante como yo. Si uno ama a la humanidad, es parte de la humanidad. Pero en la cultura actual se le tiene miedo al amor propio y se maneja como material radiactivo. Se añaden palabras como empatía o altruismo y se exalta el autosacrificio y las reglas, más que la libertad o la autonomía. Defender la individualidad es defender la singularidad, los sueños, los significados, la ideología y los valores.«El amor propio implica la aceptación incondicional de la valía intrínseca como ser humano» Walter Riso Psicólogo y escritor— Lo que es importante para el individuo, ¿lo es también para la sociedad?—No tiene por qué estar separado. El sociólogo francés Gilles Lipovetsky hablaba de individualismo responsable o irresponsable. No tiene sentido preocuparse por el amor propio y olvidar a los demás. Somos humanos, nos miramos en el rostro de otros humanos. La dignidad que se defiende desde el amor propio es escuchar al otro y ponerse en su lugar. Amar es escuchar. — ¿Y si uno se pasa de amor propio?—Ya no sería amor propio, sería egolatría o egocentrismo. El amor propio no implica que todo gire a mi alrededor, sino ser capaz de entender el dolor del otro porque antes se ha entendido el dolor propio.— Pero sin falsa modestia…—La falsa modestia es mentira. Es una forma de autoengaño. Se trata de ser fiel a uno mismo, no de mentirse. Cuando uno se engaña ocultando sus virtudes comete un error. La humildad del sabio no está en ocultar sus virtudes, sino en no vanagloriarse de ellas. — ¿Por qué no se educa en el amor propio?—No interesa porque es persona defiende sus derechos, no se deja manipular, se muestra seguro de sus pensamientos y actos y no se deja arrastrar. A los algoritmos de Google no le gustarán ni mi libro ni las personas con amor propio.— ¿Se nace con amor propio?Si, al principio es algo biológico porque hace que uno se defienda y escape del dolor, tiene que ver con la supervivencia. Pero a medida que uno crece aparecen los valores, las experiencias o incluso los estigmas o las etiquetas.Los 7 pilares del amor propio Aprende a distinguir qué es y qué no es el amor propio Activa la aceptación incondicional de ti mismo, el corazón del amor propio Trátate con amabilidad y date el gusto que mereces Defiende tu amor propio y aprende a marcar límites Libera el amor propio de los apegos y conéctalo con tus valores Cambia tu narrativa y reescribe una historia personal que fortalezca el amor propio Vuélcate al mundo y vive intensamente dejando que el amor propio entre en acción— ¿Qué impide la aceptación incondicional de uno mismo?—Hay varios enemigos. Uno es la autocrítica despiadada o destructiva. No se enseña a que las personas sean cuidadosas con la forma de hablarse. No es que no hay que hacer autocrítica, pues esta es necesaria. Y además tengo que aclarar que la aceptación incondicional no implica que esa persona se guste ni tampoco implica hacer invisible aquello que le desagrada de uno mismo. — ¿Ni ser conformista?—No, lo que realmente significa es ver lo que uno es para así poder transformarlo. Alguien con aceptación incondicional puede ser descarnado, realista y ver tanto lo bueno como lo malo o lo peor. Y pese a todo, aceptarse. Suelo preguntar a mis pacientes si dejarían de amar a su hijo si tuviera sobrepeso, fuera tímido o suspendiese matemáticas. ¿Usted lo dejaría de amar?— No, claro que no.—Entonces tal vez habría que aplicarse eso a uno mismo. Uno no ama a la gente porque sea valiosa, la ve valiosa porque la ama. Así es como habría que amarse.«Uno no ama a la gente porque sea valiosa, la ve valiosa porque la ama» Walter Riso Psicólogo y escritor—También propone combatir el perfeccionismo…—Ahí me refiero a ese estado en el que alguien se considera infalible. Eso le deshumaniza porque somos falibles y además tenemos la capacidad de perdonarnos a nosotros mismos. — ¿Qué función tienen aquí las redes sociales?—Nos acercan a otro enemigo de la aceptación incondicional que es la comparación. Pero la clave es que la evaluación de los otros pese menos que la nuestra. El aplauso interior debe ser más fuerte que el exterior. Pero eso, que se llama autoelogio, molesta o incluso a menudo parece que está prohibido.Noticias relacionadas estandar No «Solemos dar valor a quienes nos hicieron daño y lo quitamos a quienes nos ayudaron» Raquel Alcolea estandar Si Abuso emocional encubierto Ley del hielo: así afecta esta táctica de manipulación psicológica Raquel Alcolea—Para marcar límites propone despertar al «guerrero interior»…—Para hablar de ello me inspiré en el ‘bushido’ o código samurai, en los sioux americanos y los chamanes, especialmente en ‘Las enseñanzas de Don Juan’, un libro de Carlos Castaneda. Partí desde ahí para hablar del guerrero que se construye desde la psicología clínica. El buen guerrero no es el que no tiene miedo, sino el que es capaz de enfrentarlo, elige sus batallas, es capaz de deponer sus armas, ha aprendido a perder y no se avergüenza de mostrar sus cicatrices. —¿Cómo afectan los estigmas y las etiquetas?—Hay que hacer una distinción. El estigma es más fuerte porque es sistemático. No solo es una etiqueta sino que es algo que hace crear una teoría personal que defenderá siempre, sea o no buena y sea o no cierta. El estigma es una lápida que pesa hasta que se tiene el coraje de reescribir la historia.— ¿De qué manera?—No hay que autoengañarse ni inventar una ficción; sino reescribir su historia de una manera equilibrada y objetiva porque la memoria sesga. No se puede dejar el amor propio a merced de la memoria.«Al algoritmo de Google no le gustará mi libro ni las personas con amor propio» Walter Riso Psicólogo y escritor—¿Qué pasa en la pareja si uno no tiene amor propio?—Quien no tiene amor propio piensa que no merece ser querido, duda del otro o cree que le engañan cuando le dicen que le aman. He tenido pacientes así. El amor propio garantiza una relación porque ayuda a poner límites, a ser asertivo, a expresar y recibir afecto y a no avergonzarse de uno mismo. —¿Pedir siempre disculpas es no tener amor propio?—Hay gente que pide disculpas hasta por respirar. ¿Por qué? Uno se tiene que avergonzar si va en contra de sus ideales o si rompe su nivel ético y personal. ¿Dónde queda el aplauso interior? Uno no es un medio, es un fin. Si se educase en esto, los niños se sentirían más fuertes. Pero se les educa en el comportamiento basado en reglas que incluyen el castigo y el premio. Y lo peor es que de adultos siguen con las mismas reglas. Hay que cuestionarlas. Mientras uno no viole sus derechos ni los derechos de nadie, puede hacer y decir lo que quiera. Noticias relacionadas estandar No María Esclapez, psicóloga «Hay personas a las que les pasa algo bueno y lo boicotean por miedo a perderlo» Raquel Alcolea estandar Si Arthur C. Brooks, profesor de Harvard «Muchos sufren en la madurez porque eligieron ser especiales en vez de felices» Raquel Alcolea—¿Cómo afectan los apegos?—El amor propio tiene que ver con la libertad y su puesta en práctica. El apego lo corrompe porque coloca fuera la felicidad y además implica adicción. Es difícil que una persona con apegos fuertes se admire a sí misma. Hay que liberarse de los apegos y reemplazarlos por los valores propios: lo que para esa persona es vital y es importante. Las personas no tienen precio, tienen valor. —Usted compara el amor propio con un árbol…— Con un árbol robusto. La savia sería la aceptación incondicional de uno y las ramas, la autoestima. Si estas no se enganchan a la savia y andan por el aire, se las lleva el viento.Walter Riso. Belén Díaz Muy personal Walter Riso (Nápoles, 1951) De niño emigró con sus padres a Buenos Aires (Argentina) y allí estudió mientras trabajaba en el restaurante familiar de comida italiana, especialmente pizza. Compaginó los estudios y el trabajo con el deporte y destacó en fútbol, baloncesto y atletismo. Dejó la ingeniería electrónica estudiar psicología. Se ha especializado en terapia cognitiva y bioética. Tiene dos hijas y trabaja desde hace 30 años como psicólogo clínico, alternando la escritura de sus libros y textos científicos con el ejercicio de la cátedra universitaria en Latinoamérica y España.—¿Su obra es un libro de autoayuda?—Me gusta separar conceptos. Hay una autoayuda científica que se usa en las terapias cognitivas que, más que autoayuda, es una psicología práctica con fundamento. Ahí se enmarca mi libro porque apunta hacia la idea de que uno puede mejorar su vida siendo una persona psicosocial y hablando del contexto. Voy a explicarme mejor haciendo referencia a mi historia personal. Vengo de una familia pobre de inmigrantes. Hice mi carrera trabajando en lo que fuera y llegué a vivir en una casa en demolición que me prestaron. ¿Cómo logré que ese contexto fuera digno para mí? Dándole significado y convirtiéndolo en una motivación para salir de ello. La clave es que haga lo que haga una persona, tiene que amarse porque nadie le podrá amar si no se ama a sí mismo.

​Cuando Walter Riso ( @walter_riso ) comenzó a escribir lo que finalmente sería su libro ‘Los 7 pilares del amor propio’ (Zenith/Planeta) en realidad estaba investigando sobre la depresión . Pero tras repasar su experiencia clínica y leer estudios en torno a esta temática se dio cuenta de que gran parte de los problemas de salud mental tenían como trasfondo este concepto y que la transformación de la vida a través del amor propio no solo había guiado sus pasos como psicólogo durante 30 años, sino que había marcado su evolución personal. Con más de 30 libros a sus espaldas, la mayoría con el amor como protagonista, Walter Riso parece haber escudriñado cada matiz de esta palabra pero ahora en esta nueva obra propone una vuelta de tuerca más en una guía que va desde el autoconocimiento hasta la necesidad de marcar límites , pasando por el cambio en la narrativa de las historias personales basadas en las percepciones ajenas. — ¿Por qué defiende el amor propio y no la autoestima?—La autoestima es la valoración que uno hace de uno mismo de acuerdo a su rendimiento y resultados. Si nos guiamos por eso, meteremos la pata. El amor propio es la aceptación incondicional de uno, independientemente de sus logros. Implica aceptar la dignidad propia y tomar conciencia de la necesidad de cuidarse y quererse. Es la aceptación incondicional de la valía intrínseca como ser humano. Cuando se fortalece el amor propio, se multiplica la resistencia al fracaso. Tal vez no alcance una meta, pero no cuestionará su valía. Enamorarse de uno es un placer.— ¿Eso no es ser egoísta o narcisista?—No, el egoísta no se ama a sí mismo. Busca su bienestar sin importar el de los otros. Pero no lo consigue porque nadie quiere al codicioso y el egoísta termina siempre solo. Si se amara a sí mismo, no sería egoísta. Y tampoco se ama a sí mismo el narcisista. Solo es ególatra y egocéntrico. — ¿Qué papel juega en esto el individualismo?—Voy a plantear una ecuación: «te amo y me amo». Eso indica que el otro no es más importante que yo, es tan importante como yo. Si uno ama a la humanidad, es parte de la humanidad. Pero en la cultura actual se le tiene miedo al amor propio y se maneja como material radiactivo. Se añaden palabras como empatía o altruismo y se exalta el autosacrificio y las reglas, más que la libertad o la autonomía. Defender la individualidad es defender la singularidad, los sueños, los significados, la ideología y los valores.«El amor propio implica la aceptación incondicional de la valía intrínseca como ser humano» Walter Riso Psicólogo y escritor— Lo que es importante para el individuo, ¿lo es también para la sociedad?—No tiene por qué estar separado. El sociólogo francés Gilles Lipovetsky hablaba de individualismo responsable o irresponsable. No tiene sentido preocuparse por el amor propio y olvidar a los demás. Somos humanos, nos miramos en el rostro de otros humanos. La dignidad que se defiende desde el amor propio es escuchar al otro y ponerse en su lugar. Amar es escuchar. — ¿Y si uno se pasa de amor propio?—Ya no sería amor propio, sería egolatría o egocentrismo. El amor propio no implica que todo gire a mi alrededor, sino ser capaz de entender el dolor del otro porque antes se ha entendido el dolor propio.— Pero sin falsa modestia…—La falsa modestia es mentira. Es una forma de autoengaño. Se trata de ser fiel a uno mismo, no de mentirse. Cuando uno se engaña ocultando sus virtudes comete un error. La humildad del sabio no está en ocultar sus virtudes, sino en no vanagloriarse de ellas. — ¿Por qué no se educa en el amor propio?—No interesa porque es persona defiende sus derechos, no se deja manipular, se muestra seguro de sus pensamientos y actos y no se deja arrastrar. A los algoritmos de Google no le gustarán ni mi libro ni las personas con amor propio.— ¿Se nace con amor propio?Si, al principio es algo biológico porque hace que uno se defienda y escape del dolor, tiene que ver con la supervivencia. Pero a medida que uno crece aparecen los valores, las experiencias o incluso los estigmas o las etiquetas.Los 7 pilares del amor propio Aprende a distinguir qué es y qué no es el amor propio Activa la aceptación incondicional de ti mismo, el corazón del amor propio Trátate con amabilidad y date el gusto que mereces Defiende tu amor propio y aprende a marcar límites Libera el amor propio de los apegos y conéctalo con tus valores Cambia tu narrativa y reescribe una historia personal que fortalezca el amor propio Vuélcate al mundo y vive intensamente dejando que el amor propio entre en acción— ¿Qué impide la aceptación incondicional de uno mismo?—Hay varios enemigos. Uno es la autocrítica despiadada o destructiva. No se enseña a que las personas sean cuidadosas con la forma de hablarse. No es que no hay que hacer autocrítica, pues esta es necesaria. Y además tengo que aclarar que la aceptación incondicional no implica que esa persona se guste ni tampoco implica hacer invisible aquello que le desagrada de uno mismo. — ¿Ni ser conformista?—No, lo que realmente significa es ver lo que uno es para así poder transformarlo. Alguien con aceptación incondicional puede ser descarnado, realista y ver tanto lo bueno como lo malo o lo peor. Y pese a todo, aceptarse. Suelo preguntar a mis pacientes si dejarían de amar a su hijo si tuviera sobrepeso, fuera tímido o suspendiese matemáticas. ¿Usted lo dejaría de amar?— No, claro que no.—Entonces tal vez habría que aplicarse eso a uno mismo. Uno no ama a la gente porque sea valiosa, la ve valiosa porque la ama. Así es como habría que amarse.«Uno no ama a la gente porque sea valiosa, la ve valiosa porque la ama» Walter Riso Psicólogo y escritor—También propone combatir el perfeccionismo…—Ahí me refiero a ese estado en el que alguien se considera infalible. Eso le deshumaniza porque somos falibles y además tenemos la capacidad de perdonarnos a nosotros mismos. — ¿Qué función tienen aquí las redes sociales?—Nos acercan a otro enemigo de la aceptación incondicional que es la comparación. Pero la clave es que la evaluación de los otros pese menos que la nuestra. El aplauso interior debe ser más fuerte que el exterior. Pero eso, que se llama autoelogio, molesta o incluso a menudo parece que está prohibido.Noticias relacionadas estandar No «Solemos dar valor a quienes nos hicieron daño y lo quitamos a quienes nos ayudaron» Raquel Alcolea estandar Si Abuso emocional encubierto Ley del hielo: así afecta esta táctica de manipulación psicológica Raquel Alcolea—Para marcar límites propone despertar al «guerrero interior»…—Para hablar de ello me inspiré en el ‘bushido’ o código samurai, en los sioux americanos y los chamanes, especialmente en ‘Las enseñanzas de Don Juan’, un libro de Carlos Castaneda. Partí desde ahí para hablar del guerrero que se construye desde la psicología clínica. El buen guerrero no es el que no tiene miedo, sino el que es capaz de enfrentarlo, elige sus batallas, es capaz de deponer sus armas, ha aprendido a perder y no se avergüenza de mostrar sus cicatrices. —¿Cómo afectan los estigmas y las etiquetas?—Hay que hacer una distinción. El estigma es más fuerte porque es sistemático. No solo es una etiqueta sino que es algo que hace crear una teoría personal que defenderá siempre, sea o no buena y sea o no cierta. El estigma es una lápida que pesa hasta que se tiene el coraje de reescribir la historia.— ¿De qué manera?—No hay que autoengañarse ni inventar una ficción; sino reescribir su historia de una manera equilibrada y objetiva porque la memoria sesga. No se puede dejar el amor propio a merced de la memoria.«Al algoritmo de Google no le gustará mi libro ni las personas con amor propio» Walter Riso Psicólogo y escritor—¿Qué pasa en la pareja si uno no tiene amor propio?—Quien no tiene amor propio piensa que no merece ser querido, duda del otro o cree que le engañan cuando le dicen que le aman. He tenido pacientes así. El amor propio garantiza una relación porque ayuda a poner límites, a ser asertivo, a expresar y recibir afecto y a no avergonzarse de uno mismo. —¿Pedir siempre disculpas es no tener amor propio?—Hay gente que pide disculpas hasta por respirar. ¿Por qué? Uno se tiene que avergonzar si va en contra de sus ideales o si rompe su nivel ético y personal. ¿Dónde queda el aplauso interior? Uno no es un medio, es un fin. Si se educase en esto, los niños se sentirían más fuertes. Pero se les educa en el comportamiento basado en reglas que incluyen el castigo y el premio. Y lo peor es que de adultos siguen con las mismas reglas. Hay que cuestionarlas. Mientras uno no viole sus derechos ni los derechos de nadie, puede hacer y decir lo que quiera. Noticias relacionadas estandar No María Esclapez, psicóloga «Hay personas a las que les pasa algo bueno y lo boicotean por miedo a perderlo» Raquel Alcolea estandar Si Arthur C. Brooks, profesor de Harvard «Muchos sufren en la madurez porque eligieron ser especiales en vez de felices» Raquel Alcolea—¿Cómo afectan los apegos?—El amor propio tiene que ver con la libertad y su puesta en práctica. El apego lo corrompe porque coloca fuera la felicidad y además implica adicción. Es difícil que una persona con apegos fuertes se admire a sí misma. Hay que liberarse de los apegos y reemplazarlos por los valores propios: lo que para esa persona es vital y es importante. Las personas no tienen precio, tienen valor. —Usted compara el amor propio con un árbol…— Con un árbol robusto. La savia sería la aceptación incondicional de uno y las ramas, la autoestima. Si estas no se enganchan a la savia y andan por el aire, se las lleva el viento.Walter Riso. Belén Díaz Muy personal Walter Riso (Nápoles, 1951) De niño emigró con sus padres a Buenos Aires (Argentina) y allí estudió mientras trabajaba en el restaurante familiar de comida italiana, especialmente pizza. Compaginó los estudios y el trabajo con el deporte y destacó en fútbol, baloncesto y atletismo. Dejó la ingeniería electrónica estudiar psicología. Se ha especializado en terapia cognitiva y bioética. Tiene dos hijas y trabaja desde hace 30 años como psicólogo clínico, alternando la escritura de sus libros y textos científicos con el ejercicio de la cátedra universitaria en Latinoamérica y España.—¿Su obra es un libro de autoayuda?—Me gusta separar conceptos. Hay una autoayuda científica que se usa en las terapias cognitivas que, más que autoayuda, es una psicología práctica con fundamento. Ahí se enmarca mi libro porque apunta hacia la idea de que uno puede mejorar su vida siendo una persona psicosocial y hablando del contexto. Voy a explicarme mejor haciendo referencia a mi historia personal. Vengo de una familia pobre de inmigrantes. Hice mi carrera trabajando en lo que fuera y llegué a vivir en una casa en demolición que me prestaron. ¿Cómo logré que ese contexto fuera digno para mí? Dándole significado y convirtiéndolo en una motivación para salir de ello. La clave es que haga lo que haga una persona, tiene que amarse porque nadie le podrá amar si no se ama a sí mismo.   

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