Cine
El misterio de ‘Titanic’ que solo puede significar dos cosas: que Jack es un viajero del tiempo o que James Cameron cometió un error

Han pasado 28 de su estreno, pero Titanic se sigue manteniendo como una de las películas más populares de todos los tiempos y creo que no nos equivocamos al afirmar que volver a verla casi tres décadas después nos hace reafirmarnos en que se merece estarlo. Además, la famosa película de James C…
Artículo original publicado en SensaCine
James Cameron cuidó al milímetro cada detalle, pero se le escaparon algunos
Han pasado 28 de su estreno, pero Titanic se sigue manteniendo como una de las películas más populares de todos los tiempos y creo que no nos equivocamos al afirmar que volver a verla casi tres décadas después nos hace reafirmarnos en que se merece estarlo. Además, la famosa película de James Cameron fue una producción tan enorme que podemos seguir buceando en cada detalle y descubrir cosas nuevas constantemente: desde las historias reales de los personajes que se inspiran en pasajeros que viajaron a bordo del RMS Titanic en 1912 hasta escenas eliminadas que hubieran explicado algunas cosas. Pasando, como no, por las anécdotas compartidas de todos los que tuvieron la oportunidad de ser parte de este impresionante proyecto o incluso por los errores que no pudo evitar James Cameron pese a ser uno de los cineastas más perfeccionistas que existen.
Para hacer Titanic tuvo que ponerse en marcha una maquinaria colosal. Cameron convenció a 20th Century Fox para hacerla y el proceso comenzó con numerosas, concretamente 12, inmersiones reales para visitar los restos del naufragio y grabar el transatlántico con el mayor detalle posible. Luego comenzó a escribir el guion, pero antes pasó seis meses investigando en las vidas de los pasajeros reales, y también construyeron el barco a escala real. La producción comenzó en julio 1996 y el rodaje terminó en marzo de 1997, para entrar directamente en una de sus etapas más importantes: la edición y los efectos de la película. Al final, Titanic costó 200 millones de dólares, una cifra astronómica para los 90, pero también se convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos hasta que Avatarle arrebató el título en 2009.
Además, Titanic fue la primera película de la historia que superó los 1.000 millones de dólares de recaudación y también marcó un récord en los Oscar: con un total de 14 nominaciones, ganó en 11 categorías y es, junto a Ben-Hur y El Señor de los Anillos: El retorno del rey, una de las tres películas más premiadas de la historia.
Sin embargo, Titanic no es 100% perfecta y James Cameron ha confesado que lamenta algunas cuestiones a lo largo de los años. Por ejemplo, el cineasta ha reconocido estar muy arrepentido de cómo presentó la historia de uno de los oficiales a bordo y aprovechó para cambiar cómo lucía el cielo aquella noche cuando la película se reeditó en 3D, aunque no son los únicos errores de la película, que también presenta algunos fallos de continuidad e incluso imprecisiones históricas que no hubieran salido a la luz si no fuera porque de Titanic se analiza hasta el más mínimo detalle.
Curiosamente, en lo que se refiere a imprecisiones históricas hay un error que ha dado lugar a una divertida teoría: que Jack es un viajero del tiempo.
Durante una de sus primeras conversaciones con Rose (Kate Winslet), Jack (Leonardo DiCaprio) recuerda una experiencia de su juventud, cuando fue a pescar en el hielo con su padre en el lago Wissota en Wisconsin. Sin embargo, esto nunca podría haber sucedido, puesto que el lago Wissota se creó artificialmente mediante la construcción de una presa en 1917, cinco años después del hundimiento del Titanic.
Una pequeña inexactitud que básicamente se explica en una metedura de pata, pero para la que se acabarían pensando otras explicaciones, como que Jack se equivocase sobre el nombre del la y por pura caso y por casualidad le puso como nombre un lago que más tarde realmente existió o que el protagonista en realidad fuera un viajero en el tiempo y realmente viviese esa experiencia.
La apuesta más segura es que James Cameron tuviera datos equivocados en su cabeza y que nadie los volvió a comprobar antes de que terminaran siendo parte de la película. Pero no pasa nada: con o sin sus pequeños errores, Titanic sigue siendo una grandísima película.